El verano ya está oficialmente aquí y las playas de las Islas Baleares ya ofrecen su imagen habitual, llenas de turistas y residentes que intentan refrescarse de las altas temperaturas provocadas por la ola de calor dándose un chapuzón en nuestras turquesas aguas.
¿TE HA GUSTADO ESTE CONTENIDO? PUES... ¡TIENES TODOS NUESTROS PROGRAMAS COMPLETOS AQUÍ!Pero lo que no es tan habitual es lo que se encontraron flotando en el mar hace unos días los turistas de la paradisíaca y muy concurrida playa de Es Caló des Moro, que fueron sorprendidos por la aparición de restos orgánicos de una ballena.
Nuestra colaboradora, la bióloga marina Anto Solomando, nos explica cómo es posible este hallazgo y la importancia de cuidar nuestro entorno marino. “Aunque pueda parecer un suceso extraordinario, lo cierto es que este tipo de episodios ocurren de forma ocasional en las costas de Baleares” asegura.
Y es que las ballenas recorren largas distancias durante sus migraciones y, cuando mueren en mar abierto, sus cuerpos pueden permanecer a flote durante un tiempo debido a los gases que se generan durante la descomposición. Por lo que las corrientes marinas y el viento pueden arrastrarlos hasta la costa, donde finalmente son avistados o llegan a varar.
Sobre las causas de la muerte, nuestra colaboradora asegura que pueden ser diversas: “desde procesos naturales asociados a la edad o enfermedades hasta impactos con grandes embarcaciones o enredos en artes de pesca”. Es por esto que cada hallazgo es una oportunidad para que los especialistas analicen el ejemplar y recopilen información útil para conocer mejor el estado de las poblaciones de cetáceos del Mediterráneo. De hecho, gracias al estudio de todos los cadáveres de cetáceos hallados entre 2019 y 2024, se desarrolló una tesis doctoral sobre el impacto de plásticos en estas especies que reveló que la mayoría de individuos son afectados por enmallamiento y no por ingestión.
Aunque no es un fenómeno habitual, la bióloga marina nos recuerda que tampoco es excepcional. “La ballena aparecida en Es Caló des Moro es un recordatorio de que compartimos el Mediterráneo con estos gigantes marinos y de la importancia de seguir protegiendo un ecosistema sometido a una creciente presión por la actividad humana”.