La pesca submarina vive un momento de creciente debate en Baleares. Mientras los aficionados defienden una práctica basada en la selección de capturas, el respeto por el medio marino y el autoconsumo, las restricciones aplicadas en los últimos años y la gestión de determinadas reservas marinas han generado preocupación entre un colectivo que reclama una mayor participación en la toma de decisiones que afectan al mar.
¿TE HA GUSTADO ESTE CONTENIDO? PUES... ¡TIENES TODOS NUESTROS PROGRAMAS COMPLETOS AQUÍ!Precisamente sobre esta situación, pero también sobre los valores de una modalidad deportiva estrechamente ligada al Mediterráneo, han hablado Diego Alcalde y Juan Antonio Marí durante su visita al programa Pasión por el Mar, donde han analizado los retos actuales de la pesca submarina y han reivindicado el papel que desempeñan los aficionados en la conservación y conocimiento del medio marino.
Ambos han coincidido en destacar que la pesca submarina es mucho más que una actividad extractiva. Para quienes la practican representa una forma de conexión con el mar y con uno mismo. “La pesca submarina para mí lo es todo. Es desconectar del mundo y conectar contigo mismo”, ha asegurado Juan Antonio Marí. “Aunque no te lleves ningún pescado a casa, disfrutar del fondo marino ya merece la pena”.
Uno de los principales mensajes lanzados durante la entrevista ha sido la defensa de la pesca submarina como una de las modalidades más selectivas que existen. De hecho, el campeonato celebrado recientemente en Ibiza como mérito a la superación Juan Antonio Marí, se desarrolló bajo el lema “Pesca submarina 100% sostenible y selectiva”, una afirmación que los entrevistados han defendido con firmeza.
“La pesca submarina es la única modalidad donde ves exactamente lo que capturas y lo que decides no capturar”, han explicado. A diferencia de otras artes pesqueras, los pescadores submarinos destacan que pueden seleccionar individualmente cada captura, respetando tallas, especies protegidas o ejemplares que consideran que no deben extraerse. “No es un supermercado. Puedes bajar, observar el fondo y decidir no disparar. Hay peces que ni siquiera se dejan capturar”, han señalado.
Durante la entrevista también han comparado esta modalidad con otros sistemas de pesca profesional, especialmente las redes y el arrastre, que consideran mucho menos selectivos. “Tú te vas con una red o un palangre y puedes capturar tortugas, delfines, rayas o especies protegidas. No hay color. La pesca submarina es única en ese sentido”, han afirmado.
La principal preocupación del colectivo se centra actualmente en la gestión de las reservas marinas y las restricciones aplicadas a la pesca recreativa. Según han explicado, no se oponen a la conservación ni a la existencia de zonas protegidas, pero consideran que el modelo actual genera desigualdades.
“Lo que reclamamos son reservas integrales donde no pesque nadie. Lo que no entendemos es que se limite a unos usuarios y a otros no”, ha afirmado Diego Alcalde.
Los pescadores submarinos denuncian además que muchas de las decisiones que afectan a su actividad se toman sin contar con ellos. “Llevamos años reuniéndonos con administraciones, escuchando promesas y explicando nuestra postura, pero sentimos que no se nos escucha”, han lamentado.
Otro de los aspectos que más preocupa al colectivo es la creciente complejidad normativa. “Parece que cada vez hacen falta más permisos, más restricciones y más normas para salir al mar”, han explicado durante la entrevista.
A su juicio, esta situación está provocando que muchos aficionados se sientan señalados. “La gente va al mar para desconectar, para sentirse libre, y lo que se está fomentando es que el usuario se sienta vigilado y controlado constantemente”, han denunciado.
Incluso han mostrado su preocupación por el relevo generacional dentro de esta modalidad. “Hay jóvenes que quieren empezar y cada vez encuentran más obstáculos para practicar una actividad que forma parte de nuestra cultura marinera”, han señalado.
Durante la entrevista también han abordado el estado real del fondo marino balear desde la perspectiva de quienes pasan cientos de horas al año bajo el agua. Y los entrevistados han reconocido que han observado cambios importantes en las últimas décadas, tanto en el paisaje submarino como en la presencia de determinadas especies.
“Estamos viendo especies que antes eran impensables en Baleares, algunas procedentes de aguas más cálidas”, han explicado. También han reclamado una mayor inversión en infraestructuras ambientales y en la mejora de sistemas de depuración. “Hay problemas que afectan directamente al mar y que requieren actuaciones reales sobre el territorio y sobre las infraestructuras”, han apuntado.
Pese a las dificultades que denuncian, tanto Diego Alcalde como Juan Antonio Marí defienden el valor cultural, deportivo y social de la pesca submarina en Baleares, recordando que las islas han sido históricamente una referencia internacional de esta modalidad. “Mallorca ha sido durante décadas uno de los grandes referentes mundiales de la pesca submarina”, han recordado.
Por ello, reclamaron que el colectivo pueda participar activamente en la toma de decisiones relacionadas con la gestión del medio marino. “Los que vivimos aquí y pasamos tantas horas en el mar queremos lo mejor para nuestros recursos marinos. Lo único que pedimos es que se nos escuche”.