Los jóvenes participantes ponen a prueba el robot Geneseas, desarrollado por Recyclamer, comprobando de forma práctica la dificultad de retirar los residuos una vez que ya se encuentran en el agua.
¿TE HA GUSTADO ESTE CONTENIDO? PUES... ¡TIENES TODOS NUESTROS PROGRAMAS COMPLETOS AQUÍ!Marina Port Andratx y el Club de Vela Port d'Andratx han acogido una jornada educativa y de sensibilización ambiental dirigida a los alumnos de la escuela de vela, niños y niñas de entre 8 y 12 años, con el objetivo de concienciar sobre la problemática de los residuos plásticos en el medio marino.
La actividad ha sido impartida por Alan d'Alfonso, fundador de Recyclamer, una fundación sin ánimo de lucro creada para sensibilizar a la sociedad sobre el impacto de los plásticos en los océanos y promover acciones que contribuyan a su reducción.
Durante la sesión teórica, los jóvenes participantes pudieron conocer de primera mano las consecuencias que tiene la contaminación por plásticos sobre la fauna marina. Se explicó cómo numerosas especies quedan atrapadas en residuos plásticos, tales como redes de pesca, bolsas de plástico, así como la frecuente ingestión de estos materiales al ser confundidos con alimento. Un problema que no solo afecta a los ecosistemas marinos, sino que también repercute en las personas, ya que muchos de estos microplásticos terminan incorporándose a la cadena alimentaria.
Tras la parte formativa, los alumnos tuvieron la oportunidad de participar en una demostración práctica del robot aspirador Geneseas, un innovador dispositivo desarrollado por Alan d'Alfonso para la recogida de residuos flotantes. El robot puede ser controlado de forma remota o mediante una aplicación móvil y está diseñado para capturar los plásticos presentes en la superficie del agua antes de que alcancen mar abierto o se hundan en el fondo marino.
Uno a uno, los alumnos fueron tomando los mandos del robot para intentar recoger una botella de plástico que flotaba en el agua. A través de esta experiencia práctica, pudieron comprobar que recuperar los residuos una vez que ya han llegado al mar resulta mucho más complejo de lo que parece.
La actividad sirvió para transmitir un mensaje fundamental: la mejor manera de combatir la contaminación marina es evitar que los plásticos lleguen al medio natural. Para ello, se destacó la importancia de adoptar hábitos responsables y cotidianos, como reciclar correctamente, no abandonar residuos en la vía pública, reducir el consumo de plásticos de un solo uso y apostar por alternativas más sostenibles.
La jornada concluyó con una gran participación por parte de los alumnos, que disfrutaron de una experiencia didáctica, interactiva y entretenida, reforzando valores de respeto y cuidado del medio ambiente que contribuirán a formar una nueva generación más comprometida con la protección de los océanos.