Pocas embarcaciones pueden presumir de haber sobrevivido más de un siglo y seguir despertando admiración allá donde van. El “Hispania”, diseñado por el prestigioso arquitecto naval William Fife III para el rey Alfonso XIII y botado en 1909, es una de ellas.
¿TE HA GUSTADO ESTE CONTENIDO? PUES... ¡TIENES TODOS NUESTROS PROGRAMAS COMPLETOS AQUÍ!Considerado una de las joyas de la vela clásica española y declarado Bien de Interés Cultural, este histórico velero afronta ahora una nueva etapa con el objetivo de regresar al mar y convertirse en una plataforma educativa, cultural y patrimonial al servicio de la sociedad.
Eva Sardà y Jonathan Syrett, responsables del proyecto Hispania, han visitado los estudios de Pasión por el Mar para explicar el trabajo que están desarrollando para recuperar la embarcación y devolverla al lugar que merece dentro del patrimonio marítimo español.
El Hispania forma parte de la exclusiva clase internacional de 15 metros, una de las categorías más prestigiosas de principios del siglo XX. Construido en los astilleros de Pasajes, en Guipúzcoa, fue concebido como un auténtico barco de competición. “Es un Fórmula 1 del mar”, ha resumido Jonathan Syrett al referirse a una embarcación que en su época destacó por su velocidad, elegancia y capacidad para competir al máximo nivel.
Tras décadas de navegación y una compleja restauración realizada años atrás, el barco atraviesa actualmente una nueva fase en la que necesita diferentes actuaciones para volver a estar plenamente operativo. Actualmente se encuentra en Cádiz, a la espera de poder iniciar el proceso que permita su regreso a Mallorca. “Pronto vamos a verlo navegar otra vez”, han asegurado los gestores del proyecto con optimismo.
Antes de iniciar su nueva etapa, el proyecto afronta un primer desafío decisivo: traer el Hispania desde Cádiz hasta Mallorca. Los responsables del proyecto trabajan con la intención de que el Hispania pueda llegar a Mallorca durante los próximos meses. “Nos gustaría que entrara ya este verano o el 1 de septiembre”, ha explicado Eva Sardà.
Un traslado complejo para una embarcación histórica de estas características y que sus responsables quieren realizar con todas las garantías. “Estamos tanteando una colaboración muy importante para trasladar el barco encima de otro buque”, ha confirmado Sardà, quien reconoció que ese momento será “muy impresionante” y dejará una imagen especialmente simbólica para el proyecto.
La llegada del Hispania a Palma marcaría el punto de partida de su recuperación en Baleares. Según avanzaron sus responsables, el proyecto cuenta ya con apoyos importantes, como la colaboración de Astilleros de Mallorca para los primeros trabajos de restauración y del Real Club Náutico de Palma, que ha mostrado su voluntad de ceder un amarre para la embarcación. “Estamos muy acompañados por una gran red del sector náutico de Mallorca, pero necesitamos seguir sumando apoyos para hacerlo realidad”,ha explicado Syrett..
“El proyecto Hispania es una iniciativa de carácter cultural, educativo y patrimonial para reactivar el barco y convertirlo en un museo flotante accesible a toda la ciudadanía”, ha asegurado la maestra de ribera Eva Sardà. Aunque la intención va mucho más allá de restaurar una embarcación histórica, ya que el objetivo es crear un espacio dónde jóvenes y adultos puedan descubrir el mundo de la carpintería de ribera, la navegación tradicional y la conservación del patrimonio marítimo.
Para Eva Sardà, el valor del Hispania va mucho más allá de la embarcación en sí. “No estoy restaurando únicamente un barco, estoy conservando la memoria marítima”, ha afirmado.
La profesional ha destacado que trabajar en una embarcación de estas características supone enfrentarse a técnicas artesanales que cada vez cuentan con menos relevo generacional. “La mano de obra especializada cada vez es más escasa y por eso queremos que el Hispania sirva también para transmitir estos conocimientos a nuevas generaciones”, ha explicado.
La idea es que la propia restauración se convierta en una herramienta formativa. Los promotores del proyecto quieren que estudiantes, aprendices y personas interesadas puedan participar en los trabajos y descubrir oficios vinculados al mar que hoy corren el riesgo de desaparecer. “Nos gustaría convertir Mallorca en un referente de la carpintería de ribera y de la navegación en vela clásica”, ha señalado Sardà.
Aunque la idea de convertir el Hispania en un museo flotante está presente desde el inicio, sus responsables insisten en que el barco debe mantenerse vivo. “Barco museo sí, pero barco viviente. Un barco que navega, que participa en regatas y que sigue enseñando cómo se navegaba hace más de cien años”, ha explicado Syrett.
La intención es que la embarcación vuelva a competir en algunas de las regatas de vela clásica más prestigiosas del Mediterráneo y que, al mismo tiempo, funcione como buque escuela y plataforma educativa durante todo el año.
A medio plazo, los responsables del proyecto sueñan con ver al Hispania navegando de nuevo en la bahía de Palma junto a otras embarcaciones históricas. “Ver al Hispania navegando en la bahía de Palma junto a los otros 15 metros internacionales sería un placer enorme”, ha confesado Sardà.