Hablar de la evolución de la náutica en Baleares es hablar también de las personas que han trabajado durante décadas para profesionalizar el sector, unir a las empresas y convertir las islas en uno de los grandes referentes del Mediterráneo.
¿TE HA GUSTADO ESTE CONTENIDO? PUES... ¡TIENES TODOS NUESTROS PROGRAMAS COMPLETOS AQUÍ!Una de esas figuras es Jaume Vaquer, presidente de AENIB y fundador de Jaume Vermell Nàutica, recientemente galardonado con el Premio Marcial Sánchez Barcáiztegui durante el Palma International Boat Show en reconocimiento a toda una trayectoria vinculada al mar y al desarrollo del sector náutico balear.
Durante su visita al programa Pasión por el Mar, Vaquer repasó su recorrido profesional, la transformación de la industria náutica en las islas y los principales retos que afronta el sector.
“Un reconocimiento de este tipo siempre es un orgullo”, ha asegurado al mencionar su reciente galardón, aunque ha destacado que el premio también pertenece a todas las personas que le han acompañado durante estos años. “Esto no es tarea de una sola persona, sino de todas las juntas y equipos que han trabajado dentro de la asociación durante tantos años”.
Al echar la vista atrás, Jaume Vaquer ha recordado cómo era la náutica balear décadas atrás, en una época en la que las empresas trabajaban de forma aislada y sin una estrategia conjunta. “Era un sector totalmente desestructurado, sin armonía y donde las empresas iban cada una por libre”, ha explicado. Pero esto cambió con la llegada de compañías internacionales y el crecimiento de la actividad náutica en Baleares obligó al sector local a reaccionar y profesionalizarse. “O nos poníamos las pilas o no podríamos formar parte del futuro”, ha señalado.
Para el presidente de AENIB, la unión empresarial ha sido clave para alcanzar la posición actual. “Un sector unido es mucho más fuerte y puede afrontar retos mucho más ambiciosos”, ha afirmado, defendiendo además el papel estratégico que hoy representa la náutica para la economía balear. “La náutica balear es líder indiscutible dentro del Mediterráneo”, ha asegurado.
Pero lo cierto es que la relación de Jaume Vaquer con el mar comenzó siendo apenas un niño en Porto Cristo. “Lo primero que recuerdo es navegar con un pequeño bote de madera en los años 60”, ha explicado.
A los diez años ya navegaba en Optimist y, con el paso del tiempo, esa pasión acabó convirtiéndose también en su profesión.
Los inicios empresariales, sin embargo, no fueron fáciles. La creación de Jaume Vermell Nàutica coincidió con años complicados económicamente tras la euforia de principios de los 90. “Los inicios fueron difíciles. Después de Barcelona 92 vino una crisis total”, ha recordado. Pese a ello, el proyecto consiguió salir adelante hasta consolidarse como una empresa familiar donde ya existe relevo generacional. “Mis hijos se han incorporado a la empresa y creo que el relevo está garantizado”, ha señalado.
Durante la entrevista, Vaquer también repasó algunos de los momentos más complejos vividos como presidente de AENIB, especialmente durante la pandemia. “La pandemia fue el momento más difícil porque el país estaba parado y la náutica también”, ha recordado.
En aquellos meses, las negociaciones con administraciones y organismos públicos fueron constantes para intentar reactivar poco a poco la actividad. “Tuvimos que demostrar que la náutica era un espacio seguro”, ha explicado.
En la actualidad uno de los temas que más preocupa a Vaquer es la dificultad creciente para acceder a la náutica, especialmente para la población joven. “Hoy en día comprar y mantener una embarcación está fuera del alcance de muchas familias”, ha reconocido.
Aun así, considera fundamental seguir acercando el mar a las nuevas generaciones, tanto desde el punto de vista deportivo como profesional. En este sentido, ha valorado positivamente iniciativas como la Semana Azul o la consolidación del centro de formación náutica S’Embat. “Es primordial formar e ilusionar a los jóvenes para que encuentren un futuro profesional ligado al mar”, ha asegurado.
Sobre el futuro de la náutica balear, Vaquer considera que Baleares seguirá siendo un referente, aunque advierte de la necesidad de mejorar infraestructuras para mantener la competitividad. “Nuestras empresas están preparadas para afrontar cualquier proyecto, pero las instalaciones no han evolucionado al mismo ritmo que el sector”, ha explicado.
Esta situación ha provocado que muchas compañías baleares tengan que desplazarse a otros puertos del Mediterráneo para desarrollar determinados trabajos. “Parte muy importante de nuestra industria se está desplazando fuera porque aquí faltan instalaciones adaptadas a grandes proyectos”, ha concluído.
Aun así, Jaume Vaquer se muestra optimista y orgulloso de la evolución vivida por el sector en las últimas décadas. Una transformación en la que su figura ha sido una de las más relevantes dentro de la náutica balear.