Las cinco comunidades mediterráneas responden a la petición del comisario europeo Costas Kadis con una propuesta para sustituir el criterio del estado de la especie más vulnerable por el criterio del estado de las especies más representativas de la situación del ecosistema.
¿TE HA GUSTADO ESTE CONTENIDO? PUES... ¡TIENES TODOS NUESTROS PROGRAMAS COMPLETOS AQUÍ!Las cinco comunidades autónomas españolas del Mediterráneo —Cataluña, Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Andalucía e Illes Balears— han acordado una nueva propuesta conjunta para modificar el sistema que determina las oportunidades de pesca de la flota de arrastre en el Mediterráneo occidental. El documento, que se remitirá al comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, plantea sustituir el criterio actual, según el que la situación de la especie más vulnerable condiciona los días de pesca de toda la flota, por un sistema que tenga en cuenta el estado general de los recursos pesqueros, los datos científicos disponibles y las particularidades de cada territorio.
La iniciativa da continuidad a la reunión que el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, mantuvo el pasado 3 de septiembre en Bruselas con Kadis y los consejeros de Pesca de las otras cuatro comunidades mediterráneas. Durante aquel encuentro, el comisario abrió la puerta a revisar el mecanismo actual y planteó a las comunidades la posibilidad de sustituirlo por una media de las estimaciones de las diferentes poblaciones de especies incluidas en el Plan Plurianual del Mediterráneo Occidental.
La respuesta conjunta de las cinco comunidades considera que esta alternativa tampoco resolvería el problema, ya que se seguiría dependiendo de evaluaciones individuales de especies de las que no siempre se dispone de los mismos datos ni se analizan a la misma escala geográfica. Por este motivo, proponen un sistema de evaluación más amplio, que permita conocer la evolución del conjunto del ecosistema y adoptar las medidas de gestión más ajustadas a la realidad de cada pesquería.
El conseller Joan Simonet ha explicado que «esta propuesta responde directamente a una de las cuestiones que nos planteó el comisario en Bruselas. Las cinco comunidades hemos trabajado conjuntamente para presentar una alternativa técnica que permita mantener los objetivos de conservación y, al mismo tiempo, adaptar mejor las decisiones a la situación real de los recursos y de nuestras flotas».
La carta plantea sustituir el actual mecanismo de la especie más vulnerable por un sistema multiespecífico, basado en indicadores que permitan evaluar de manera conjunta el estado de los recursos pesqueros. La propuesta se fundamenta principalmente en los datos obtenidos a través de las campañas científicas MEDITS, que proporcionan información sobre la evolución de las poblaciones marinas en el Mediterráneo.
El nuevo modelo propuesto tendría en cuenta tres elementos: la evolución de la biomasa de un conjunto amplio de especies, los cambios en la distribución de sus tamaños y la relación entre la biomasa que se extrae mediante la pesca y la que hay disponible.
Los trabajos científicos preliminares han seleccionado aproximadamente cincuenta y cuatro especies, comerciales y no comerciales, que representan cerca del 80 % de la biomasa observada en las zonas analizadas. Investigadores del Instituto Catalán de Investigación para la Gobernanza del Mar (ICATMAR) y del Instituto Español de Oceanografía (IEO) trabajan actualmente en la definición técnica de este sistema de evaluación.
La propuesta establece que, una vez validados científicamente los indicadores, se puedan aplicar criterios transparentes para determinar las medidas de gestión. Así, cuando la evolución de las poblaciones sea estable o positiva y los niveles de extracción se mantengan dentro de unos límites seguros, se podría mantener el nivel de explotación. En cambio, cuando se detecten indicadores desfavorables, deberían adoptarse medidas proporcionadas a la situación de cada zona y recurso.
Otro de los aspectos que recoge la carta es la necesidad de que las medidas de conservación no se apliquen de manera uniforme a todo el Mediterráneo occidental cuando existan diferencias acreditadas entre las zonas pesqueras.
Las cinco comunidades defienden que la gestión debe adaptarse a las características biológicas, ambientales y socioeconómicas de cada territorio, de acuerdo con los principios de regionalización y cogestión de la política pesquera común.
Este planteamiento coincide con una de las principales reivindicaciones que el Govern de les Illes Balears trasladó a Kadis durante la reunión de septiembre: la necesidad de reconocer la insularidad y avanzar hacia una gestión más próxima al territorio, con participación directa del sector pesquero.
«El modelo de cogestión de las Illes Balears se basa en la participación del sector pesquero en las decisiones. Consideramos necesario que la normativa europea tenga en cuenta las particularidades de cada territorio y permita aplicar medidas de conservación proporcionadas a la situación de los recursos», ha señalado Simonet.
En este sentido, la carta también propone que la conservación de los recursos no dependa exclusivamente de reducciones de los días de pesca, sino que se puedan combinar diferentes instrumentos, como las vedas biológicas, los cierres temporales de determinadas zonas, las mejoras de selectividad de las artes de pesca y las medidas específicas para determinadas especies.
Las cinco comunidades solicitan a la Comisión Europea que incorpore este nuevo enfoque a la revisión del Reglamento europeo que regula el Plan Plurianual del Mediterráneo Occidental y se ponen a disposición de sus servicios para colaborar en el desarrollo y la validación de los indicadores científicos necesarios.
Esta nueva propuesta conjunta coincide con la celebración de las reuniones del Consejo Consultivo para el Mediterráneo (MEDAC), que han tenido lugar en Roma hasta el 15 de octubre y en las que ha participado el director general de Pesca del Govern, Antoni M. Grau.
Grau ha asistido junto con el presidente de la Federación Balear de Cofradías de Pescadores, Domingo Bonnín, y otros representantes de los pescadores de las Illes Balears, en el marco de un foro que ha reunido a profesionales del sector pesquero y otros agentes implicados en la gestión de los recursos marinos del Mediterráneo.
El encuentro se ha enmarcado en el proceso de debate sobre el futuro de la gestión pesquera mediterránea y las medidas que deben permitir compatibilizar la conservación de los recursos con la continuidad de la actividad pesquera.
Simonet ha recordado que la revisión del sistema de determinación de los días de pesca sigue pendiente de las decisiones que adopte la Comisión Europea y de las negociaciones posteriores. «Hemos trasladado una propuesta concreta y fundamentada científicamente. Ahora corresponde a la Comisión estudiarla y valorar cómo se puede incorporar a la normativa europea», ha concluido el conseller.