El archipiélago balear afronta a partir de este lunes 19 de enero un episodio de tiempo adverso marcado por lluvias localmente intensas, rachas fuertes de viento del norte y nordeste y un notable empeoramiento del estado de la mar, especialmente entre el martes 20 y el miércoles 21 de enero.
¿TE HA GUSTADO ESTE CONTENIDO? PUES... ¡TIENES TODOS NUESTROS PROGRAMAS COMPLETOS AQUÍ!Durante la jornada del lunes 19, las precipitaciones serán las protagonistas en la Sierra de Tramuntana, donde se prevén acumulaciones de hasta 20 litros por metro cuadrado en una hora, con una probabilidad de entre el 40% y el 70%. En Ibiza y Formentera, las lluvias podrían alcanzar los 60 litros en 12 horas a partir de la tarde, manteniéndose el aviso de peligro bajo.
El viento comenzará a intensificarse al final del día, con rachas de hasta 70 km/h en amplias zonas de Mallorca, especialmente en la Sierra de Tramuntana, el norte, nordeste y el levante, así como en Menorca y las Pitiusas. Estas rachas afectarán sobre todo a áreas expuestas al flujo del norte y nordeste.
El martes 20 de enero llegará el episodio más significativo en el litoral. Se activan avisos de peligro importante por fenómenos costeros en Menorca, Ibiza y Formentera, y el norte y este de Mallorca. Se esperan vientos del nordeste de 55 a 70 km/h, con fuerza 7 a 8, y olas de entre 4 y 6 metros, pudiendo alcanzarse alturas máximas de 10 a 12 metros en mar abierto. En tierra, el viento seguirá soplando con fuerza durante toda la jornada y no se descartan nuevos acumulados de lluvia de hasta 60 litros en 12 horas en la Sierra de Tramuntana.
La situación marítima adversa persistirá durante la madrugada y la mañana del miércoles 21, con mar de fondo del este y nordeste. En Menorca continuará el aviso por olas de 4 a 5 metros durante las primeras horas del día, mientras que en el resto del archipiélago el oleaje se situará entre 3 y 4 metros, tendiendo a disminuir progresivamente.
Las autoridades recomiendan extremar la precaución en zonas costeras, evitar actividades náuticas y prestar atención a la evolución de los avisos meteorológicos, ya que el episodio podría provocar incidencias puntuales en el tráfico marítimo y en áreas expuestas al viento y la lluvia.